Alfredo Grael, secretario general de la Central Nacional de Trabajadores de Panamá, adelantó que contrario a la VII Cumbre de las Américas que ya se sabe no tendrá una declaración final, la Cumbre de los Pueblos si tendrá un documento que recoja los planteamientos y preocupaciones de los pueblos del hemisferio.
La Cumbre de los Pueblos consensúa una declaración final que rechaza la orden ejecutiva del presidente Barack Obama sobre Venezuela, exige el levantamiento del bloqueo económico, comercial y financiero de EE.UU. a Cuba, aboga por la independencia de Puerto Rico, y defiende el legítimo derecho de Bolivia a tener una salida al mar.
Según confirmó a la prensa cubana acreditada en el evento Alfredo Grael, secretario general de la Central Nacional de Trabajadores de Panamá, contrario a la VII Cumbre de las Américas que ya se sabe no tendrá una declaración final, la Cumbre de los Pueblos si tendrá un documento que recoja los planteamientos y preocupaciones de los pueblos del hemisferio.
Con la presencia de 4 000 delegados, 1 300 de todas partes del continente y más de 2 700 panameños, en un Paraninfo de la Universidad de Panamá abarrotado, se espera que mañana sábado en la noche el evento sea clausurado por nueve presidentes —ya confirmados—, entre los que están el General de Ejército Raúl Castro de Cuba, Rafael Correa de Ecuador, Evo Morales de Bolivia y Nicolás Maduro de Venezuela.
El movimiento sindical panameño, junto a organizaciones sociales, han organizado esta Cumbre, y aseguró Grael, están trabajando para que “sea un éxito, enmarcado en la fuerza de la solidaridad y la hermandad con cubanos y venezolanos”.
A la pregunta de que opinión le merece la presencia de mercenarios y terroristas en Panamá, en el marco de la VII Cumbre de las Américas, el también miembro de la Federación Sindical Mundial dijo que repudian a esa gusanera de Miami que ha llegado a provocar y a hacer actos de vandalismos en esta ciudad.
“También repelemos el hecho de que la Central de Trabajadores de Cuba haya sido excluida del Foro de la Sociedad Civil de la VII Cumbre. Eso no nos extraña porque a las organizaciones sindicales de Panamá también las dejaron fuera, y sabemos que la mano de la embajada de Estados Unidos aquí está detrás de esto, porque ellos son los que dan la bendición final”, subrayó.
Para Grael, la verdadera Cumbre de Panamá es la de los pueblos, la de los originarios, los movimientos sindicales, sociales, es esta que estamos desarrollando en la Universidad.
“Estamos consensuando la declaración de Panamá de los movimientos sindicales y sociales y aspiramos a fortalecer esa alianza continental y del Caribe”, puntualizó.
Grael precisó que pretenden enfrentar al imperialismo y al neoliberalismo de manera global. “La lucha de Venezuela es la lucha del continente, y lo que pretendemos es fortalecer la unidad del movimiento popular, social y sindical en Panamá para presentar un proyecto progresista alternativo frente a aquellos partidos tradicionales”, apuntó, citado por la AIN.
Los organizadores anunciaron que el presidente Evo Morales, quien dará una conferencia magistral esta mañana en el histórico Paraninfo de la Universidad de Panamá, lleve la declaración de la Cumbre de los Pueblos a los mandatarios del hemisferio que estarán reunidos hoy y mañana en el Centro de Convenciones Atlapa, en la VII Cumbre de las Américas.
La Canciller, Delcy Rodríguez, exigió al Gobierno de EE.UU. que actúe de manera directa, que diga que no acepta al Gobierno legítimo de Venezuela. La ministra de Relaciones Exteriores de Venezuela, Delcy Rodríguez, ofreció una conferencia en la sede de la Universidad Nacional Experimental de la Fuerza Armada (Unefa) en Caracas (capital), donde se dirigió una vez más al Gobierno estadounidense y le pidió que se quiten la “careta” y diga que no reconocen al Gobierno legítimo de Venezuela. “Tendrian que quitarse la careta y decir que no reconocen al Gobierno de Venezuela, porque esas sanciones en el fondo lo que esta diciendo a los sectores violentos del país: salgan a las calles a incendiar los autobuses, las misiones y todas las propiedades del Estado así como ocurrió el año pasado”. La Canciller puntualizó,“nosotros le decimos que no reconocemos autoridad que no sea la del Gobierno que nos hemos dado los venezolanos y venezolanas” Recalcó que las sanciones impuestas al país son un mensaje de apoyo a los sectores violentos que buscan desestabilizar a Venezuela. “Que se quiten la careta y diplomáticamente digan: nosotros no reconocemos al Gobierno de Venezuela”. Rodríguez manifestó que la orden Ejecutiva de Estados Unidos es violatorio del derecho internacional, de los principios y propósitos de Naciones Unidas, “por eso lo hemos denunciado, pretender gobernar a Venezuela desde otro país es inamisible”. Las declaraciones fueron emitidas en un foro ofrecido en la Unefa llamado “Desarmando el decreto de Barack Obama” Resaltó además que no se trata de una sanción contra siete funcionarios, es contra todos los venezolanos, “los funcionarios fueron sancionados unilateralmente por el Gobierno de Barack Obama porque “impidieron que se expandiera el terrorismo por toda Venezuela y defendieron la paz y la democracia”.
El mecanismo regional ofreció su respaldo a la nación sudamericana y solicitó al gobierno de Estados Unidos derogar la Orden Ejecutiva del Presidente Obama del Estado imperialsita de los EEUU.
La nación sudamericana lejos de representar una amenaza para la seguridad de Estados Unidos, promueve la cooperación y las relaciones de solidaridad entre naciones
El presidente de la mayor potencia militar en la historia de la humanidad, Barack Obama, abrió una nueva fase de la intervención yanqui en Venezuela pues, según él, nuestro país representa una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de Estados Unidos. Con el cinismo característico de los voceros imperialistas, el agresor quiere presentarse como víctima. ¿Cuál es en verdad la realidad?
El pueblo venezolano es un pueblo pacífico. La única experiencia que registra la historia sobre la salida de fuerzas armadas venezolanas más allá de las fronteras, data del siglo diecinueve, cuando las tropas dirigidas por el Libertador Simón Bolívar, salieron a luchar, junto a los pueblos de Colombia, Perú, Ecuador y Bolivia, por la independencia, del imperio colonial español. Nunca, desde entonces y hasta el presente, se ha conocido la presencia de nuestros soldados fuera de nuestra fronteras, salvo en ocasionales invitaciones a desfiles como los que se escenifican en aniversarios como, por ejemplo, de la Batalla de Ayacucho.
Pero ¿a cuento de qué viene esta queja del señor Obama? ¿Es creíble el absurdo de que un país como Venezuela pueda amenazar a una superpotencia como Estados Unidos?
El gobierno yanqui, desde los mismos días en que el comandante Hugo Chávez se perfilaba como claro ganador en las elecciones venezolanas de 1998, desató gigantescas campañas para presentar una imagen groseramente deformada del líder que se insurgía como un hombre que encarnaba las tradiciones patrióticas de nuestro pueblo y su firme compromiso con la causa popular.
Una vez que asume la presidencia, la campaña se arreció. Pero ya no solamente en términos de propaganda, sino de acciones para derrocarlo. Financiaron y coordinaron conspiraciones y golpes de Estado que fueron derrotados por la rápida movilización popular y los sectores patrióticos ampliamente mayoritarios dentro de la fuerza armada nacional.
Pero no han cesado de financiar y promover conspiraciones, así como todo género de actividades para desestabilizar y provocar el fracaso de los gobiernos bolivarianos, tanto de Chávez como de Nicolás Maduro. Fracasaron y siguen fracasando. Aun así, no rectifican. El sector más violento y más atado a los intereses de Estados Unidos, impone su política a los más tibios.
Ahora bien, cuando hablamos de los intereses de Estados Unidos, entre otros, nos referimos a las más grandes reservas petroleras del mundo y a la posición geopolítica de Venezuela. Dos factores estratégicos de primer orden que preocupan al imperio cuando se trata de un gobierno patriótico que claramente se reconoce como socialista. Por patriotas, Hugo Chávez y Nicolás Maduro han sostenido una política nacional en el ejercicio de la propiedad sobre nuestro principal recurso natural. Pero, además, han impulsado una política de unidad de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), ente contra el cual las grandes potencias consumidoras de energía han maniobrado desde los tiempos de Henry Kissinger, tratando de destruirlo. Y casi habían logrado su objetivo cuando Hugo Chávez entra en el escenario petrolero mundial frustrando tales planes a los cuales servían gobiernos serviles.
Chávez y Maduro, por socialistas consecuentes, han aplicado políticas de distribución del ingreso, ya no para enriquecer a sectores privilegiados de Venezuela y de capital extranjero, sino para mejorar de manera consistente, las condiciones de vida del pueblo venezolano.
La mejoría en las condiciones materiales de existencia del pueblo venezolano y las políticas soberanas que caracterizan al gobierno, han hecho de Venezuela, un país fuerte, no tanto por sus riquezas como por su entereza bolivariana.
Pero, además de las políticas de cara al interés nacional, el comandante Hugo Chávez irrigó, literalmente, las semillas de la integración de Nuestra América que yacían dormidas desde los tiempos de Bolívar. Nacieron así, Alba, Petrocaribe, Unasur, Celac. Bajo su liderazgo, Bolívar dejó de ser reliquia para la veneración y cobró, de nuevo, vida real. Fue discurso, cierto, y muy inspirado, pero también fue acción concreta. De nuevo Nuestra América ha comenzado a ser, ya no solo una nación en sí, una nación que simplemente se conforma con existir, sino una nación para sí, es decir, una nación cada vez más consciente del enorme potencial que representa la unión y de la impresionante riqueza que aloja tanto su suelo como, principalmente, el poder creador de su pueblo.
Esto es lo que considera Obama una “amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad de Estados Unidos. Dentro de su lógica ¿deberíamos ser entonces débiles y sumisos, ensimismados en nuestros problemas cotidianos? ¿Deberíamos, en suma, dejar de ser bolivarianos, ser gente sin principios, sin dignidad para merecer el reconocimiento del imperio? Cualquier comentario resultaría tonta necedad.
El presidente imperialista y nefasto nobel de La Paz, emitió una orden ejecutiva que suspende la visa y congela bienes a siete policías y funcionarios venezolanos, acusados de violaciones a los derechos humanos. En la lista están los directores del Servicio de Inteligencia y de la Policía Nacional.
EEUU esta jugando con fuego dado que latinoamerica emerge con un sentimiento anti EEUU con estas políticas, nefastas exteriores.
Los yankis no se dan cuenta que ya no son los dueños del mundo y menos de América latina. La clausura Jhon Monroe no va más, se la pueden meter en el culo. Vamos por una América socialista, anti capitalista. Directorio de TATEK Tv
La docente presento la ponencia titulada: "Programa de capacitación para el uso y manejo de una herramienta multimedia en el proceso de observación dirigido a los docentes de educación inicial"