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jueves, 9 de junio de 2016

Argentina: Conocer el pasado para poder transformar el presente

                   


Entrevista a Silvia Nassif, convocada como testigo de contexto para declarar en la causa por los delitos de lesa humanidad cometidos durante el Operativo Independencia, iniciado en febrero de 1975.  
El secuestro y desaparición de nuestro compañero Manuel Álvarez, obrero de Grafa, será juzgado en esta causa, así como el secuestro de Norma Nassif, luego detenida a disposición del PEN durante ocho años.

Reproducimos nota de APA! Agencia de Prensa Alternativa de Tucumán
“Necesitamos conocer el pasado para poder transformar el presente”
Silvia Nassif es doctora en Historia y becaria posdoctoral del Conicet. Con 32 años es hoy una de las principales estudiosas del movimiento obrero tucumano. Tal es así que fue convocada como testigo de contexto para declarar en la causa por los delitos de lesa humanidad cometidos durante el Operativo Independencia. En diálogo con APA, Nassif analizó los proyectos políticos en pugna durante las décadas del ’60 y ’70 en la Argentina, la organización de la FOTIA, el impacto del descabezamiento del sindicato azucarero en la actualidad y cuál es el rol de los intelectuales en la sociedad.

Has sido parte del juicio de Operativo Independencia declarando como testigo de contexto. Desde ese rol, te ha tocado relatar, recordar cómo fue la resistencia obrera al cierre de los Ingenios, los ataques al movimiento obrero, al movimiento estudiantil desde el ’66 hasta la dictadura aproximadamente. Surge la pregunta, porque si hay resistencia hay proyecto. ¿Cuáles eran los proyectos políticos que levantaban esos obreros y estudiantes tan combativos de los ’60 y los ’70 en Tucumán, en la Argentina?
Me parece que lo primero que habría que hacer es contextualizar históricamente qué fueron esos años ’60 y ’70 para la Argentina y el mundo. Porque las ideas y los proyectos tenían que ver con las necesidades de ese momento. Necesidades sociales, políticas y económicas. Desde el año ’55 cuando fue el derrocamiento del gobierno peronista hasta el golpe de Estado del 24 de marzo del ’76 en la Argentina se manifestó una gran conflictividad entre distintas clases sociales. En el ’55  el país había llegado a un grado de desarrollo de sus fuerzas productivas muy importante, con un significativo crecimiento de la clase obrera en particular, no sólo numéricamente sino en cuanto a su grado de organización. Al mismo tiempo, se manifestaban los límites de ese crecimiento industrial del gobierno peronista y de la estructura económica dependiente de nuestro país. El derrocamiento del gobierno peronista abrió un período de resistencia de la clase obrera, que no fue sólo de los peronistas, aunque fueron sus actores principales, sino de la clase en su conjunto porque la dictadura autodenominada “Revolución Libertadora” atacó directamente las conquistas obreras y populares que se habían obtenido durante los últimos 10 años. En el marco de la proscripción del peronismo, se abrió un período conocido comúnmente como el péndulo político de gobiernos constitucionales débiles, como los encabezados por Frondizi e Illia, y dictaduras militares. En el año ’66, específicamente en Tucumán, la dictadura de Onganía demostró a quién quería beneficiar su proyecto político de “racionalización” y “modernización” económica. Se cerraron 11 de los 27 ingenios que existían, en una provincia en la que ya se había manifestado un alto índice de conflictividad protagonizada por la clase obrera. Ese cierre no fue a favor de los obreros, sino de un sector económico que se benefició con la política de concentración monopólica de la producción azucarera. Ese proceso favoreció a los ingenios del Norte, especialmente al grupo Ledesma, aunque también tuvo su correlato acá en Tucumán, donde uno de los principales beneficiados fue el Ingenio Concepción.
La clase obrera frente a la crisis del año ’65 -previa a la dictadura- y luego con la exponencial profundización de esa crisis generada por el Onganiato, formuló proyectos políticos alternativos. El período del ’66 al ’76 estuvo marcado por la puja de esos proyectos. Pero a la vez me parece importante, para no hacer idealizaciones, recordar que la clase obrera azucarera no era monolítica, sino que convivían en ella diferentes corrientes políticas. En Tucumán, la FOTIA estaba claramente dirigida por el peronismo. Atilio Santillán (secretario general de la FOTIA desde el ’64 al ’68 y del ’73 al 22 de marzo del ’76, cuando fue asesinado) era peronista. Esos proyectos se formularon en el marco de un contexto internacional y nacional bastante complejo. En América Latina había ocurrido la revolución cubana que conmovió a los jóvenes latinoamericanos y fue un faro que mostraba que era posible realizar una revolución socialista a escasos kilómetros de una de las grandes potencias imperialistas como los Estados Unidos. Eso tuvo influencia en el movimiento obrero argentino. Ese era un poco el contexto en el que se fueron formando y radicalizando las diferentes corrientes políticas que van influenciando a los trabajadores. La radicalización de la clase obrera no es un hecho solamente que ocurrió en Tucumán y Argentina. Recorría el mundo entero y tenía que ver con la acumulación de poder de la clase obrera.

La Fotia fue arribando, con idas y vueltas, -porque la historia no es lineal sino que es un proceso en el que se desarrollan en pugna distintas tendencias-, a un programa donde llegó a proponer la nacionalización y la estatización de la industria azucarera. A la vez, planteó el control por parte de los obreros y de los pequeños cañeros de la producción y comercialización del azúcar. También propuso una verdadera diversificación de la agro-industria azucarera. Los obreros habían realizado un estudio en el que mostraban que había distintos subproductos de la caña, no sólo el azúcar, que podían generar otras industrias y mantener esas fuentes de trabajo que con el Onganiato fueron reducidas entre un 40% y un 50%. La FOTIA impulsó este programa durante toda la dictadura del ’66, con mayor o menos fuerza.

O sea, hay un proyecto integral para la sociedad, que excede a sus propias particularidades como trabajadores del sector azucarero.
Exactamente. La clase obrera azucarera tenía diferentes instancias de organización, como los Congresos de Delegados seccionales en donde no solo discutían las reivindicaciones económicas, qué pasaba en las fábricas, sino que discutían la política en general. Al mismo tiempo el movimiento obrero tucumano se convirtió en un referente de los diferentes sectores populares.

¿Logra constituirse la FOTIA como la columna vertebral de un frente social más amplio en Tucumán?
La FOTIA lo logró en determinados momentos políticos, no en toda la dictadura. Eso se ve claramente en la pueblada y rebelión en Bella Vista, cuando asesinan a Hilda Guerrero de Molina. La FOTIA establece un plan de lucha, y los estudiantes – uno de los sectores que se había opuesto al golpe de Estado- buscaban un acercamiento a esos dirigentes. Realmente el movimiento obrero era un faro para los distintos sectores sociales que se oponían a las políticas de la dictadura. También había importantes dirigentes de otros sectores, como Atep de los trabajadores de la educación, presidido por Isauro Arancibia. De todas maneras considero que la FOTIA no consiguió obtener una expresión política que propusiera la lucha por el poder político.

Siempre que se habla de los proyectos políticos de aquellos años en Tucumán se destaca a la guerrilla, principalmente del ERP y Montoneros. ¿Qué fuerza, qué influencia tenían dentro del movimiento obrero?
La alta y larga conflictividad social que se vivió en Tucumán durante los años ’60 y mediados de los ’70 es imposible reducirla al accionar de un grupo social o político determinado. La clase obrera y los sectores populares fueron los motores de aquellos conflictos. Las organizaciones armadas sí fueron importantes.
El Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) existe en Tucumán desde el año ’65 –después en el año ’68 se dividió- y sí tenía afiliados obreros con una significativa presencia en algunos sindicatos, como en el Ingenio San José, donde una de las figuras más importantes fue Leandro Fote, que fue el secretario general de ese sindicato. Era una fuerza de la izquierda importante, pero no dirigían la FOTIA. La FOTIA estaba hegemonizada por el peronismo.

Pero no Montonera.
Había expresiones de Montoneros, había dirigentes obreros Montoneros. Pero Atilio Santillán no lo era y él era quien dirigía la FOTIA. Más allá de las valoraciones sobre él.

De aquella época, ¿qué pensas que todavía pueda tener vigencia de forma de organización del movimiento obrero? ¿qué de aquello todavía serviría o sería importante recuperar?
Esto sería una opinión personal. Lo primero sería señalar que Tucumán vivió desde los cierres de los ingenios una política dirigida principalmente al desmantelamiento y descabezamiento de las organizaciones sindicales obreras, especialmente a las azucareras. Me tocó formar parte de una investigación sobre el rol de los Ingenios La Fronterita y Concepción en la comisión de crímenes de lesa humanidad cometidas contra los obreros durante el terrorismo de Estado. No casualmente los secretarios generales, otros miembros de las comisiones directivas y  los delegados fueron víctimas de la represión durante el “operativo independencia” y la dictadura del ’76. Hubo una política de destrucción y de disciplinamiento del movimiento obrero, con control militar en las fábricas a través de los secuestros, las torturas, las desapariciones de los principales dirigentes trabajadores y de las bases obreras. Creo, en mi opinión, que lo ocurrido en esos años todavía tiene un fuerte impacto en el presente. Todavía no se reconstituyó totalmente el movimiento obrero. La FOTIA actualmente está dirigida por una conducción que no me parece muy combativa. Veo todo esto en el actual conflicto del Ingenio San Juan, en donde si bien aparecen nuevos dirigentes y una importante base obrera que lucha, hay una situación desesperante, de hambre como sucedió en el año ’66. Y no se ve a la FOTIA encabezando esos procesos de lucha en defensa de las fuentes de trabajo. Ese descabezamiento de la clase obrera de los años ‘70, con la pérdida de dirigentes como Benito Romano, Atilio Santillán, Leandro Fote, que si bien tenían proyectos políticos distintos, estaban unidos en ese momento porque tenían claro cuáles eran sus enemigos. Frente a las diferencias, a veces primaba la unidad. Y cuando primaba la unidad de los distintos sectores del movimiento obrero, primaba la posibilidad de que hegemonizaran esas luchas y de conseguir importantes conquistas. Esos proyectos fueron derrotados y destruidas sus organizaciones sindicales. Lo que hoy estamos viviendo es una reorganización, difícil. Pero sería incorrecto decir que hoy no existe resistencia en el movimiento obrero azucarero.



Te comparto dos conceptos para conocer tu opinión de la importancia que tienen: democracia sindical y la politización de los obreros.
Por lo que pude investigar respecto a cómo eran esas organizaciones sindicales, había un intento por parte de la dirigencia y de las bases de participación. Participación que tenía que ver con necesidades concretas. Estamos hablando de sectores que, a la vez que estaban politizados, sufrían la destrucción de la industria azucarera y sus consecuencias. Eso explica en parte la conflictividad del momento. Lo que se ve en algunos sindicatos, como en los de los ingenios Concepción, Bella Vista, La Florida, etc., es la organización de ese cuerpo de delegados por sección (tanto en las fábricas como en el surco) que discutía, con mayor o menor posibilidades, las condiciones laborales, viendo las necesidades concretas y analizando como volcar eso en el sindicato. Dentro de la FOTIA, si bien había una dirección centralizada, también había una instancia de mayor democracia como el Congreso de Delegados Seccionales que fue en algunos momentos el órgano máximo de dirección. En el año ’66 se registran 600 obreros discutiendo la política económica de la Argentina y qué proyecto podría existir para la industria azucarera. En el ’74, luego de la derrota que significó para ese movimiento obrero el cierre de los ingenios y habiendo sido diezmada entre un 40% y un 50% la cantidad de trabajadores ocupados en el sector, a partir de la recuperación de la FOTIA el año anterior encabezada por Atilio Santillán y otros sectores combativos, se produce una nueva huelga azucarera. La clase obrera vuelve a demostrar su poder. Eso refleja la importancia de la democracia sindical. Respecto a la politización, recorría todo el arco político. Los obreros leían todos los días los diarios (La Gaceta y Noticias, pero también el diario de la CGT de los Argentinos) y libros de diversas ideologías. Manejaban un nivel de información muy importante y a la vez registramos también muchas conferencias en las que se invitaban a distintos intelectuales que se hacían en la FOTIA. Además, tenían una escuela de organización sindical, para aprender diversas cuestiones. En lo cultural y educativo tenían una vida muy activa. Rodríguez Anido, que fue abogado de la FOTIA en aquella época, siempre recuerda el nivel de formación y politización de esos obreros azucareros.

¿Cuál te parece que es el rol de los profesionales en la sociedad?
Recurro a mi propia experiencia para contestar esta pregunta. Cuando decidí estudiar historia, era justamente porque había necesidades sociales, económicas del presente que no estaban resueltas. Me tocó entrar a la Universidad en el año 2002, en un país que venía de la crisis del 2001, donde también pugnaban distintos proyectos de cómo salir de aquella crisis. Muchas de esas necesidades eran sentidas como heridas del pasado que continuaban -y de alguna manera continúan- abiertas. También me motivó conocer por qué el grado de ensañamiento contra los 30 mil compañeros detenidos desaparecidos por parte de la última dictadura. Si bien mi objeto de estudio está en el pasado, parte del presente y de las preguntas que me hago hoy. Y el objetivo es buscar la verdad, de qué fue lo que sucedió, porque como investigadores no inventamos nada sino que reconstruimos  y explicamos los hechos que sucedieron. A partir de esa pormenorizada reconstrucción histórica utilizando los testimonios, la documentación, distintas fuentes, vamos sistematizando con rigor científico esa información para dar cuenta de lo que ocurrió en el pasado. Y eso que pasó, fueron distintos proyectos que estaban en pugna. Y triunfó uno. 

Finalmente, con la dictadura militar del ’76 se impuso a sangre y fuego un proyecto económico y político. Pero la historia oficial, la de los vencedores, es la historia del proyecto que en ese momento triunfó. Y que trata de destruir, de ocultar los otros proyectos en pugna. Un historiador comprometido con su presente trata, rigurosamente y buscando objetivamente la verdad de los hechos históricos, de mostrar esos proyectos políticos destruidos, ocultados a través del Terrorismo de Estado que no sólo implementó una política de exterminio a la clase obrera y sectores populares sino también de exterminio de la memoria, con la quema de documentos y el ocultamiento de información. 

El historiador tiene actualmente un arduo trabajo y muy importante. Más en este momento político, en el que desde los sectores que hoy dirigen el Estado se nos promete la “revolución de la alegría” o siguen alentando ilusiones de que en seis meses todo estará bien, mientras que la situación sigue empeorando para los sectores populares y se vetan leyes importantes para los trabajadores como la “ley antidespido”. O también cuando la fuerza política del bussismo  propone realizar un monumento a la “reconciliación” para obturar el proceso de memoria, verdad y justicia; o cuando desde el diario La Nación se bombardea ideológicamente desde el día que asumió este nuevo gobierno con que se liberen a los ancianos genocidas que cometieron crímenes de lesa humanidad; frente a estas ideas los historiadores y cientistas sociales tenemos un rol fundamental en investigar y dar a conocer qué fue lo que ocurrió y por qué en esos años del Operativo Independencia y de la última dictadura.

Si no tenemos una herramienta histórica que nos permita conocer y reflexionar no podemos pensar en transformar el presente ni el futuro. Me parece que el trabajo de los intelectuales tiene que partir de las necesidades del presente, porque además la mayoría de nosotros somos parte de un sector social que también es oprimido y explotado, que tiene condiciones laborales precarias, con sueldos que muchas veces no cubren las necesidades básicas, como ocurre en los docentes o incluso en el Conicet. Como nos identificamos con esa clase trabajadora, es que pensamos en un proyecto político y necesitamos conocer el pasado para poder transformar el presente.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Tucumán: Con el 25% de las mesas computadas, Cano lleva la delantera en el conteo final

El líder del ApB obtiene el 48,66% de los votos y Manzur el 41,34%. Se computan mesas de la Capital.

Sigue el escrutinio en la Junta Electoral de Tucumán

Personal de la Junta Electora Provincial (JEP) continúa esta noche con el escrutinio final de los comicios provinciales, que lleva ya 10 días. Con 925 mesas escrutadas (representan el 25,69% de un total de 3601), el candidato del Acuerdo para el Bicentenario, José Cano, se impone transitoriamente con el 48,66% de los votos (125.196) mientras que el postulante del Frente para la Victoria, Juan Manzur, con el 41,34% (106.365).
La burguesia se pelea por gobernar.. Imaginemos que sucederia si el Frente de Izquierda estaría primero en la intensión de votos... Eso llamaria a las botas nuevamente...

sábado, 29 de agosto de 2015

Tucumán: una urna vacía y otra con más votos que votantes... Esto es Fraude burgués...


Escrutino definitivo
Se conocieron nuevas irregularidades en las elecciones tucumanas. Una urna de la capital fue anulada por la Junta Electoral por no contener votos. Otra, de Santa Lucía, tenía más sufragios que electores.

La burguesía de Alperovich ve peligrar sus negociados ante la burguesia de Cano...

El voto electronico parece ser la elección.

Argentina: Tucumán es sacudida por denuncias de fraude electoral...

Se acumulan más denuncias y sospechas de fraude en Tucumán, por parte de los políticos burgueses tradicionales


La polémica elección a gobernador tucumano
Muchos dicen que no había boletas. Hay actas cargadas con cero votos para Cano y fallecidos en los padrones.

La burguesía de Tucumán esta divida... Y crece mientras tanto la izquierda. Miles de campesinos se suman al Frente de Izquierda.


lunes, 24 de agosto de 2015

Cacerolazo en Tucumán..... En ptotesta del fraude electoral Kirchnerista

Es tan solo de lo que viene se esperan más protestas para esta semana peligra la gobernabilidad burguesa tucumana...

El Estado corrupto burgués argentino hace su juego....

 El pueblo obrero y parte de la burguesía nacional protesta.



                    Maximiliano Canesa (Docente)

sábado, 8 de agosto de 2015

Argentina: Productores argentinos ganan menos que hace un año


                             Economías regionales. Han sido las más castigadas durante este año. 

En la “paritaria” del campo está la mejor explicación del malhumor que invade el sector agropecuario. Los chacareros no discuten un salario sino que reciben un precio en el que rara vez pueden influir.
Sobre 33 actividades relevadas, la mayoría de los productores cobra en 2015 bastante menos pesos que hace un año. Sólo en dos rubros hay aumentos que superan a la inflación anual, estimada en 28%.
De este vendaval no se salva casi nada, ni siquiera la soja. En mayo de 2014 el “yuyo” valía 2.560 pesos y ahora se paga apenas por arriba de 1.900. El productor sufrió un descuento del 25%. En la misma comparación, los demás granos tampoco salen bien parados.
En trigo, los precios en pesos cayeron 13%, en maíz 31%, girasol 21,5%, en sorgo 5% y en arroz 16%.
En los tambos, los precios de la leche subieron entre ambos años apenas 3%, una décima parte de lo que lo haría la inflación. Los ganaderos, en cambio, son de los pocos productores que salen más o menos bien parados.
El kilo vivo de novillo en Liniers trepó 14,8%. Pero a nivel de criadores, el precio de un ternero para invernada (en remates del Rosgan) se elevó 42%.
Es uno de los únicos dos productos cuyo precio superó al costo de vida. El otro es la carne de cordero en Santa Cruz, que subió 38% desde mitad de 2014.
Pero casi todos los productores reciben menos plata que hace un año atrás o han cobrado sus productos con subas insuficientes para compensar el aumento de sus costos. Siguiendo en el reino animal, los precios de los huevos en granja subieron solo 4%, los de la lana 24% y los de un cerdo capón el 19,6%. A nivel mayorista, en cambio, el pollo cayó 3,5%.
En el mercado de Mendoza se mide la evolución de muchos productos de las economías regionales. Surge de allí con claridad el estado de situación. Entre un año y el otro el precio promedio del vino bajó 2,3%, el de una buena uva malbec 6,6%, el de los duraznos para conserva 58%, el de la aceituna 43,7% y el del tomate para industria 19%. El valor del ajo ganó 3,8% y el aceite de oliva un 22%. Pero siempre por debajo de los costos.
Quienes producen fruta tampoco tienen nada que festejar. El valor promedio de una naranja ombligo se desplomó 33%; las manzanas se mantuvieron en escasos 1,20 peso por kilo; la pera perdió 21,3% de su precio; y el limón de Tucumán solo subió 13%.
El peor escenario es, sin duda, el de las ciruelas en fresco, que de valer 7,60 pesos por kilo en 2014 ahora pasaron a pagarse a 1,8 peso. El desplome fue del 76%.
Otras economías regionales no parecen menos comprometidas. Siempre a nivel del productor, el azúcar aumentó 10%, el nogal lo hizo 9%, el tabaco se mantuvo, el algodón retrocedió 5% y por el poroto se paga ahora 53% menos.
El único producto que por ley tiene una “paritaria”, a la que incluso define casi siempre el gobierno, también dejó un sabor amargo a sus productores. Se trata de la yerba mate, cuyo precio subió solo 14%. Es la mitad de lo que le aumentan los precios al resto de los mortales, incluidos los del campo. 
            - Matías Longoni –

Argentina: Un temporal de viento Zonda provocó destrozos en Tucumán, Salta y La Rioja



Afectó a provincia de Cuyo y el Noroeste a partir de la madrugada del jueves. Provocó voladura de techos, suspensión de clases y roturas en locales y casas 

Intensas ráfagas de viento zonda causaron destrozos en la localidad tucumana de Tafí del Valle y en Cafayate, en la vecina provincia de Salta, donde cayeron postes de electricidad y varias casas quedaron sin techos.   En Tafí del Valle, las ráfagas comenzaron alrededor de las 5:00 de la madrugada y derribaron varios postes de electricidad, por lo que la localidad quedó sin servicio, mientras que también fueron afectadas un importante cantidad de casas, a algunas de las cuales se les voló el techo.  


 "Volaron chapas y mucha basura sobre la calzada, lo recomendable es no circular, aunque la ruta no sufrió daños", indicó al sitio del diario La Gaceta una agente de Policía llamada Milagros. La agente señaló que el viento era caliente, en referencia a que la temperatura alcanzó los 26 grados a las 9:00 de la mañana.   Una situación similar se produjo en Cafayate, en otro de los extremos de los valles calchaquíes, donde los bomberos tuvieron que intervenir para rescatar a familias a las que se les había derrumbado el techo de sus casas por efecto de las ráfagas ardientes.  


 El director de Defensa Civil de Tucumán, Fernando Torres, indicó que existía desde el miércoles un alerta emitido por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) respecto a fuertes vientos, pero abarcaba a las provincias vecinas de Jujuy, Salta y Catamarca, además de La Rioja, aunque no incluía a Tucumán.   "Este tipo de situaciones de alerta se dan en esta época del año pero no suelen afectar a Tucumán, aunque esta vez parece que se trató de un fenómeno que sí impactó en la región", añadió Torres.


 Además, señaló que personal de su dependencia comenzó a trasladarse a la zona de Tafí para prevenir la posibilidad de que se generen incendios de pastizales por el viento y las altas temperaturas.   En tanto, la ministra de Educación provincial, Silvia Rojkés de Temkin, informó que se tomaron medidas especiales en torno a las escuelas.   "Hablé con el intendente Jorge Yapura Astorga, quien me describió a la situación como grave. Por eso decidimos que los chicos que están en las escuelas, permanezcan en ellas por una cuestión de seguridad y para los que no asistieron, no habrá problemas con la inasistencia", sostuvo la funcionaria.  


 En La Rioja, sobre todo en el sector oeste y norte, varias localidades quedaron sin servicio eléctrico a causa del viento que causa nevadas en las altas cumbres andinas y extremo calor. En tanto, en San Juan las clases tuvieron que ser otra vez interrumpidas este jueves como en días anteriores por el mismo fenómeno.   

El zonda es un viento caliente y seco que sopla en la cordillera y la precordillera argentina, desde la frontera con Bolivia hasta Cuyo. El fenómeno se corresponde con el grupo de los vientos que descienden desde la cresta de la montaña al valle o el llano. Se produce por el ascenso de aire húmedo desde el Océano Pacífico a la Cordillera de Los Andes que se transforma en un frente frío en las cumbres montañosas y al bajar por las laderas orientales toma temperatura, además de velocidad, para arrastrar una importante cantidad de polvo 



martes, 12 de mayo de 2015

Argentina: Niños desnutridos en Tucumán


Desde el año 2009 la provincia de Tucumán no tiene niños desnutridos. Pero no es una noticia para festejar. Los desnutridos no han dejado de existir, han dejado de ser contabilizados.
El diagnóstico de desnutrición en todos sus grados han sido literalmente prohibidos por resolución del Ministerio de Salud de la Nación y reemplazado por niños de bajo peso.
Esta resolución aplicada en Tucumán desde el año 2010 estableció una nueva forma de medir los problemas nutricionales, que hizo bajar milagrosamente la cifra de 22.000 desnutridos a 3.690 actualmente, como afirma el gobierno provincial.

Los médicos del sistema público de salud quedaron obligados a ignorar para el diagnóstico el factor edad de los niños, teniendo en cuenta únicamente la relación entre su estatura y su peso. Antes se evaluaba a los niños con riesgo nutricional de acuerdo a su edad. Ahora podemos tener un niño cuyo peso es acorde a su estatura pero no acorde a sus 6 años por ejemplo, sino que corresponde a un niño de 3 años. Una de las consecuencias de la desnutrición es la baja estatura, por eso es fundamental medir si el peso del niño es acorde no solo a su talla sino a su edad. Un niño de tres años que pesa determinados kilos y mide determinados centímetros puede ser normal, pero si se aplican a un niño de seis años estamos ante un caso de gravedad.

Los niños presentan síntomas alarmantes que incluyen delgadez extrema, decaimiento general, tendencia a contraer enfermedades, vientre abultado, cabello seco y ralo, y presentarán luego problemas de aprendizaje severos.
Las condiciones en las cuales viven estos niños son críticas, se trata de niños que viven en casas precarias, con piso de tierra y techos de chapa y cartón, la gran mayoría no tienen baños ni agua potable y pertenecen a familias donde los padres en caso de tener trabajo lo tienen precario.
Por eso esconder los datos de la desnutrición en la provincia de Tucumán como lo hace el gobierno de Alperovich es muy grave por las consecuencias que acarrea. Un gobierno que ya tiene 12 años de gestión que ha recibido más dinero que ningún otro gobierno no puede explicar sino miente esta realidad de miseria que vive un sector importante de nuestro pueblo, por eso es imprescindible, más que nunca otra política y otro gobierno.

Comisión de Salud del Partido del Trabajo y del Pueblo (Tucumán)
4 de mayo de 2015